Poesía de Carilda Oliver Labra.

carildaoliver.jpg

LE CONOCÍ CUANDO ACABABA ENERO

Le conocí cuando acababa enero
una noche de tantas en provincia.
Él, un tenor novato, sin fortuna,
yo, una otoñal bastante presumida.

No nos enamoramos. Creo, al menos,
que no volví a acordarme de aquel día;
aunque dijo después, que, desde entonces
le parecí una bruja muy bonita.

En mi ciudad de sátiros y puentes
alguna tarde le encontré de prisa.
Era como un milagro su presencia,
como un azul cayendo en la llovizna.

Hablamos disparates y locuras
(nunca la sensatez tuvo poesía);
en mi pecho fatal de divorciada
puso una venda nueva su sonrisa.

Así fuimos por parques, por auroras,
bebiendo sueños y comiendo pizzas
hasta que casi sin pensarlo, casi,
nos decidimos a torear la vida.

Para qué describir los sobresaltos
o cómo nos juramos tonterías.
Éramos dos que se besaban mucho
metidos en el cielo o la cocina.

Simples, aunque radiantes de bondad,
pobres, aunque cargados de alegría,
no nos faltó gimnasia ni aventura,
tuvimos en el patio golondrinas.

Pero procede un súbito silencio
si cuento que esa llama hizo ceniza.
Pasaron años y llegó la sombra:
mi muchacho, que a veces parecía

una manzana -extraño en su belleza-,
una luz desprendiendo la camisa,
se ha quedado sin cuerda de repente
porque siempre es fugaz la maravilla.

Tomado del libro Se me ha perdido un hombre, 1991.

Fuente: Letranías

 

_____

Poeta cubana nacida en Matanzas en 1924.
Estudió Derecho en la Universidad de La Habana ejerciendo la profesión en su ciudad natal, donde además dictó cursos de dibujo, pintura y escultura.


Es una de las más sobresalientes poetisas de hispanoamérica, ganadora de importantes premios literarios: Premio Nacional de Poesía en 1950, Primer Premio y Flor natural en el Certamen Nacional, ganadora del Certamen Hispanoamericano organizado por el Ateneo Americano de Washington para conmemorar el tricentenario del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz, Premio Nacional de Literatura en 1997 y Premio Internacional José de Vasconcelos en el año 2002.


Entre sus obras se destacan: «Al sur de mi garganta» en 1949,  «Memoria de la fiebre» en 1958, «Versos de amor» en 1963, «La ceiba me dijo tú» en 1979,  «Desaparece el polvo» en 1983, «Calzada de Tirry 81» en 1987, «Se me ha perdido un hombre» en 1993 y «Libreta de la recién casada» en 1998. ©

Fuente:

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: